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Universidad EAFIT - Medellín

"Vigilada Mineducación"

Esta invención eafitense devuelve la sonrisa

Publicado el: 23-05-2018

Es un implante dental fijo que reemplaza las cajas de dientes tradicionales, y permite al paciente llevar una vida sin complejos y una dieta normal. La invención, del Grupo de Investigación en Bioingeniería (CES-EAFIT), recibió patente de invención por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia.

Esta invención eafitense devuelve la sonrisa La patente al dispositivo dental, la tercera de este año, se obtuvo gracias al trabajo del Grupo de investigación en Bioingeniería (GIB).

Impactos positivos invaluables para la salud, aumento de la autoestima y la vida social de las personas. Esos son algunos de los efectos de la más reciente invención creada por eafitenses que fue patentada por la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia mediante la resolución 33788 del 17 de mayo de este año. Se trata de la creación Implante subperióstico y dispositivo para su posicionamiento y fijación, un paso adelante en implantes dentales.

Esta patente de invención —la número 38 que obtiene EAFIT— es gracias al dispositivo creado por Santiago Alberto Correa Vélez, profesor del Departamento de Ingeniería de Diseño de Producto y coordinador del Grupo de Investigación en Bioingeniería (CES-EAFIT); Juan Felipe Isaza Saldarriaga, investigador principal de ese grupo; José Serafín Domínguez Mejía, investigador asociado, y Érika Milena Celeita Castaño.

"El diseño es una prótesis dental para pacientes sin posibilidad de tener uno de estos dispositivos fijos en la boca, porque tienen poco hueso. El protocolo tradicional implica poner tornillos de titanio (material inerte y no tóxico), que se meten dentro del hueso. Este último es necesario para el proceso de osteointegración. Por eso, si el paciente no tiene hueso, se deben sacar injertos de la cadera u otras partes, aguardar hasta que peguen, poner implantes y esperar la ausencia de fallas", describe José Serafín.

Teniendo en cuenta que muchos pacientes llevan años masticando sin dientes, y el hueso maxilar empieza a reabsorberse y adelgazar, muchos huesos son demasiado pequeños para fijar las prótesis con las llamadas cajas de dientes tradicionales.

En estos casos, en los que la base ósea es mínima, "esta alternativa se sirve de láminas de titanio puestas sobre el hueso, y busca zonas en donde sí hay superficie ósea para reforzar con tornillos pequeños. Se ancla en cuatro pilares: dos en la zona de los caninos y dos cerca a los molares. Con el tiempo, este se va fijando al implante, cuya área es muy rugosa y permite el ingreso del hueso. Finalmente, queda adosado al paladar, a todo el maxilar y, aunque ya no depende de ellos, los tornillos no se retiran, por seguridad", explica Santiago.

La prótesis no solo queda fija desde el momento mismo de la cirugía —ya no se vuelve a retirar—, sino que, luego de tres meses, una vez pasado el período de integración, permite al paciente mantener una dieta normal, en la que se puede incluir todo tipo de alimentos. A esto se suman las ventajas sobre las relaciones sociales y los impactos psicológicos inherentes a no tener dientes o usar prótesis tradicionales.

A las personas que sentían vergüenza de salir "porque la caja de dientes se les movía y no les permitía comer en la calle, les renueva la seguridad en sí mismos, vuelven a comer, a disfrutar de las fiestas sin pena de reírse. Eso impacta positivamente su círculo social", resalta José.

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